Triatlon de Chiclana


FELIZ DIA DE LA TIERRA

1. Sólo cuando el último árbol esté muerto, el último río envenenado, y el último pez atrapado, nos daremos cuenta que no podemos comer dinero

2. Antes de volar ya era consiente de lo pequeño y vulnerable que es nuestro planeta; pero sólo cuando lo vi desde el espacio, en toda su inefable belleza y fragilidad, comprendí que la tarea mas urgente de la humanidad es protegerla y preservarla para las futuras generaciones.

Sigmund Jáhn

3. La mejor herencia que podemos dejarle a nuestros hijos es: amor, conocimiento y un planeta en el que puedan vivir

4. Durante centenares de miles de años, el hombre luchó para abrirse un lugar en la naturaleza. Por primera vez en la historia de nuestra especie, la situación se ha invertido y hoy es indispensable hacerle un lugar a la naturaleza en el mundo del hombre – Santiago Kovadloff

5. Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras que el género humano no la escucha.

6. El medio ambiente global, con sus recursos finitos, es una preocupación común para todos los pueblos. La protección de la vitalidad, la diversidad y la belleza de la Tierra es un deber sagrado.

7. Únicamente si aprendemos a ver el valor de la naturaleza en si misma, la naturaleza permitirá que los humanos estemos mucho tiempo más. Debemos aprender a querer y cuidar la naturaleza, si queremos impedir destruirnos a nosotros mismos.

Nuestra acción más importante es cuidar la naturaleza – Richard Freiherr von Weizsäcker

8. Uno de los errores más grandes es no hacer nada por que pensamos que podemos hacer sólo un poco. Recicla, cada esfuerzo vale.

9. Una nacion que destruye su suelo se destruye a si misma. Los bosques son los pulmones de la tierra, purifican el aire y dan fuerza pura a nuestra gente – Franklin D. Roosevelt 

10. Se puede vivir dos meses sin comida y dos semanas sin agua, pero sólo se puede vivir unos minutos sin aire. La tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos. El amor es la fuerza más grande del universo, y si en el planeta hay un caos medioambiental es también porque falta amor por él. Hay suficiente en el mundo para cubrir las necesidades de todos los hombres, pero no para satisfacer su codicia. – Mahatma Gandhi

11. La Tierra no es del hombre, el hombre es de la Tierra

12. Nuestra tierra nos brinda todo lo que necesitamos para vivir, sin pedirnos nada a cambio, lo único que debemos hacer es cuidarla y protegerla.

13. Salvaguardar el medio ambiente…. Es un principio rector de todo nuestro trabajo en el apoyo del desarrollo sostenible; es un componente esencial en la erradicación de la pobreza y uno de los cimientos de la paz – Kofi Annan

14. Todos compartimos una responsabilidad hacia el bienestar presente y futuro de la familia humana y del mundo viviente en su amplitud. El espíritu de solidaridad humana y de afinidad con toda la vida se fortalece cuando vivimos con reverencia ante el misterio del ser, con gratitud por el regalo de la vida y con humildad con respecto al lugar que ocupa el ser humano en la naturaleza.

 Extracto del preámbulo de la Carta a la Tierra

15. La no violencia nos lleva a la ética más alta, que es la meta de la evolución. Hasta que no cesemos de dañar a otros seres vivos, somos aún salvajes. Thomas Edison

16. El hombre es lo único que hemos de temer en este planeta. – Carl Jung

17. Si Convertimos un árbol en leña podrá arder para nosotros, pero ya no producirá flores ni frutos.

18. Debemos luchar contra el espíritu inconsciente de crueldad con que tratamos a los animales. Los animales sufren tanto como nosotros. La verdadera humanidad no nos permite imponer tal sufrimiento en ellos. Es nuestro deber hacer que el mundo entero lo reconozca. Hasta que extendamos nuestro círculo de compasión a todos los seres vivos, la humanidad no hallará la paz. –Dr. Albert Schweitzer

19. La tierra es nuestro refugio; ayudemos a protegerla y cuidarla ya que ello depende el futuro de muchas generaciones.

20. Cuidemos la naturaleza ahora, para seguir viviendo el mañana

21. El mundo es un lugar peligroso. No por causa de los que hacen el mal, sino por aquellos que no hacen nada por evitarlo

22. Algún día el árbol que has tronchado te hará falta para respirar

 


Calendario de temporada: qué frutas y verduras comer en abril

Con la primavera en marcha la cocina se vuelve más ligera y la huerta nos lo facilita. Descubre las frutas y verduras que trae la estación y que te permitirán disfrutar de más salud y vitalidad.

zanahoria. 1. Zanahoria para la piel

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1. Zanahoria para la piel

Es tan familiar que creemos saberlo todo sobre la zanahoria. Por ejemplo, que su color naranja es debido al alto contenido en betacaroteno, que en el organismo se transforma en vitamina A. Y es cierto, pero aún tiene secretos.

La zanahoria contiene poliacetilenos como el falcarinol y el falcarindiol, unos fitonutrientes que son capaces, sumándose a la acción del betacaroteno, de inhibir el crecimiento de las células cancerígenas en el colon.

Además es una hortaliza muy nutritiva que actúa como un bálsamo digestivo gracias a sus propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes. Las zanahorias son una buena fuente de provitamina A y vitaminas como la C y el ácido fólico.

Aunque las zanahorias crudas son sanas, la cocción aumenta la absorción del betacaroteno. Puedes prepararlas al vapor, pues conservan mejor el sabor y la textura que si simplemente las hierves, y añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra para potenciar aún más la absorción.

esparragos. 2. Espárragos verdes vitamínicos y depurativos

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2. Espárragos verdes vitamínicos y depurativos

Con la primavera llegan los espárragos verdes, muy apreciados por su delicado sabor amargo. Son verdes porque se cultivan a la luz del sol, y no bajo tierra, como los blancos. La luz les permite desarrollar la clorofila… y al mismo tiempo más vitaminas.

Los espárragos son especialmente ricos en ácido fólico y vitaminas C y E, aunque también aportan betacaroteno y vitaminas B1, B2 y B6.

Este poder nutritivo se acompaña, además, de pocas calorías, pero de otros grandes beneficios. Los espárragos ejercen un efecto diurético y depurativo, por su contenido tanto en potasio como en ácido asparagínico, que estimula la función renal. Su fibra, la inulina, protege al mismo tiempo la flora intestinal.

Para cocerlos sin que se deshagan las yemas se ponen en la olla de pie, atados con un cordel. También puedes saltearlos o hacerlos al horno.

fresones. 3. Fresones ricos en hierro y vitamina C

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3. Fresones ricos en hierro y vitamina C

Son más grandes que las fresas y, aunque ahora pueden encontrarse en los mercados durante casi todo el año, es en primavera cuando maduran naturalmente y saben mejor.

Sus escasas calorías y su ligero efecto diurético les han dado fama de fruta depurativa. De hecho, al llegar la primavera algunas personas realizan con ellos una cura de varios días. Pero si son adecuados para depurar es sobre todo porque atesoran valiosos nutrientes.

Los fresones son casi tan ricos en vitamina C como la naranja: 100 gramos cubren toda la que se precisa al día. Esta vitamina mejora la asimilación de su hierro y se acompaña de vitamina K.

Al ser más grandes que las fresas, se prestan más a presentaciones en rodajas como un carpaccio de fruta. Corta las rodajas bien finas y alíñalas con unas gotas de vinagre de módena para acentuar su sabor.

El fresón es una de las frutas con mayor presencia de plaguicidas. Como no se pela, es especialmente importante elegirlos de cultivo ecológico. Y recuerda: cómpralos en su punto y consúmelos enseguida, pues se deterioran rápidamente una vez recolectados.

La mayoría de los que se encuentran en nuestro país proceden de Huelva. Otra zona conocida por sus buenos fresones es El Maresme.

acedera. 4. Acedera contra la anemia

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4. Acedera contra la anemia

En primavera y verano es posible disfrutar de la acedera, una verdura de hoja poco conocida pero cuya gran riqueza en vitamina C y hierro nos invita a reivindicarla. Una ración de 50 gramos de acedera aporta el 40% de la vitamina C necesaria al día y el 10% del hierro.

Además de estos dos nutrientes ideales para combatir la anemia, la acedera contiene abundante fibra (3%) y se considera depurativa. Comida cruda en la ensalada, proporciona un sabor alimonado muy especial. Este sabor ácido da también un toque de frescor a sopas, purés y tortillas.

Solo una precaución: posee oxalatos, por lo que se desaconseja su consumo si se tiende a formar cálculos renales.

judia-verde. 5. Judía verde, la verdura más nutritiva del buen tiempo

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5. Judía verde, la verdura más nutritiva del buen tiempo

Colesterol fuera, tránsito intestinal sin dificultades y una buena dosis de nutrientes: son las promesas de esta verdura cuya temporada se inicia en primavera y se alarga hasta bien entrado el verano. Una de las pocas legumbres, por cierto, que se consume fresca y con la vaina.

Una razonable ración de 125 gramos de judías verdes aporta el 10% de las necesidades diarias de ácido fólico, el 8% de la vitamina B1 y el 5% del hierro, el calcio y la vitamina A.

Además contiene compuestos antioxidantes como la luteína, un carotenoide que es como un escudo frente a las cataratas. U otros, como la quercitina y las catequinas, que contribuyen también a desactivar los dañinos radicales libres.

Conviene no cocerla en exceso para que conserve mejor sus vitaminas.

naranjas. 6. Naranjas con todo su dulzor y vitamina C

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6. Naranjas con todo su dulzor y vitamina C

En primavera, con los naranjos a punto de llenarse de flores e impregnar el aire con su fragancia de azahar, podemos disfrutar todavía de muy buenas naranjas.

Se trata de variedades tardías que en abril y mayo están en temporada, como la navel powel, la navel lane late o la valencia late. Son naranjas dulces y jugosas que permiten despedirse con buen sabor de boca de este cítrico hasta el año siguiente.

Las naranjas no solo son ricas en vitamina C, sino que aportan ácido fólico y vitamina B1. Si se comen enteras, y no en zumo, se aprovecha mejor su fibra, en la que se concentran sus flavonoides. Estos antioxidantes refuerzan la protección de la vitamina C.

cebolla-tierna. 7. Cebollas tiernas para tus ensaladas de primavera

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7. Cebollas tiernas para tus ensaladas de primavera

El sabor más suave de las cebollas tiernas se debe a que se trata de cebollas recogidas antes de tiempo, cuando el bulbo aún es joven. La primavera es el momento idóneo para ello.

Son algo menos concentradas en compuestos azufrados que las cebollas secas, lo que las hace también algo más suaves y dulces. Precisamente porque son suaves es más fácil disfrutarlas crudas en mayor cantidad y beneficiarse así de sus propiedades diuréticas y antioxidantes.

Se consideran beneficiosas para la salud cardiovascular, respiratoria y articular. Además del bulbo, puedes aprovechar la base verde del tallo de la cebolla tierna. Córtalo en rodajitas finas y añádelo a tus ensaladas o a tus sopas antes de servir.

setas-sanjorge. 8. Setas de San Jorge, con mucho sabor y minerales

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8. Setas de San Jorge, con mucho sabor y minerales

El momento en que la hierba verde de primavera empieza a despuntar en los prados suele ser también el momento en que conviene empezar a buscar estas aromáticas setas, muy populares en la cocina del norte peninsular, desde Cantabria a Cataluña, pasando por Castilla, País Vasco, Navarra, La Rioja o Aragón.

En cada zona se le conoce por nombres distintos: perretxico en Navarra y País Vasco, sisón o mojardón en Aragónmoixernó en Cataluña… En algunos lugares empiezan a aparecer ya por San José, a finales de marzo, en lugares soleados y resguardados de los fríos invernales. Pero lo más habitual es que broten de forma más abundante entre abril y mayo, en zonas de alta montaña cuando avanza el calor.

No es la única seta que llega en primavera cuando las lluvias riegan bien los prados y los bosques. La reconocerás por su sombrero blanco y carnoso, enrollado en los márgenes cuando es joven, y un pie abultado y consistente.

En general las setas son ricas en minerales y una buena fuente de proteínas. Las de San Jorge resultan deliciosas simplemente salteadas con ajo y perejil.

chufa. 9. Las chufas del año, a punto

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9. Las chufas del año, a punto

La nueva cosecha de chufas, recogidas en invierno y cuidadosamente secadas durante tres meses, ya está lista para empezar a preparar una de las bebidas más esperadas del verano.

La razón por la que esta leche vegetal se bebe en los meses calurosos es porque se consume como bebida refrescante, pero en realidad se puede tomar todo el año, pues las chufas desecadas, que no son si no un pequeño tubérculo, aguantan bien durante meses.

Tradicionalmente la horchata se ha considerado una bebida digestiva, útil frente a las diarreas estivales. Lo cierto es que aporta fibra prebiótica y enzimas digestivas, además de grasas saludables y minerales como potasio, fósforo, magnesio, calcio y cinc.

Para hacer horchata en casa:

  1. Lava las chufas, déjalas en remojo 12 horas.
  2. Tritúralas con agua y fíltrala bien (250 g de chufas por litro de agua).

La receta tradicional incluye azúcar (la mitad del peso de chufas, aproximadamente), pero no le hace falta; de hecho, en algunos establecimientos empiezan a ofrecer ya horchata sin endulzar.

Otra forma de aprovechar las propiedades de la chufa es consumiendo directamente el tubérculo. Unas chufas ligeramente rehidratadas dan un original toque a las ensaladas, a las que aportan su fibra prebiótica. También constituyen un adictivo tentempié.

 

rucula. 10. Rúcula exquisita y digestiva

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10. Rúcula exquisita y digestiva

A la rúcula, también conocida como oruga o roqueta, no se le hacía caso cuando se la encontraba silvestre en caminos y descampados. Ahora, gracias a su valoración por la alta cocina moderna, y por la italiana y la francesa, sabemos que es una delicatessen.

Hay muchas maneras de disfrutar de la rúcula: en ensaladas con otras hojas, a las que da un contrapunto picante; con tomate y aceitunas; en la pizza o los platos de pasta, añadida justo antes de servir… la rúcula da a los platos un toque de sofisticación y un contrapunto amargo y picante que engancha.

Pero además aporta abundante calcio, ácido fólico, vitamina C y varios compuestos amargos que favorecen la digestión y que ayudan a cuidar del hígado a lo largo de la temporada.

Es una planta muy agradecida para cultivar uno mismo. Si siembras las semillas escalonadamente, podrás disponer de ella casi todo el año. Comprobarás también que en primavera está en su esplendor, pues con el calor de verano puede aumentar su amargor.

nisperos. 11. Nísperos con toda la energía de la primavera

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11. Nísperos con toda la energía de la primavera

A partir de abril es fácil ver los nísperos rebosantes de fruta en los jardines y las huertas del Levante peninsular.

Para disfrutar de los nísperos conviene aprovechar estos meses, pues su temporada es fugaz y a mediados de junio ya casi no queda ninguno.

Los nísperos te rehidratan y te ayudan a obtener buenas dosis de vitamina C, lo que se asocia a mayores nivel de energía y un mejor estado anímico. Además te aportan abundante betacaroteno o provitamina A.

Por su aporte de potasio resultan diuréticos, aunque también ejercen un ligero efecto astringente debido a sus taninos, responsables de la sensación de aspereza que dejan en la lengua.

Lo mejor es disfrutarlos al natural, como fruta de mesa, tentempié o en las macedonias, en las que casan muy bien con el kiwi y plátano. Si cultivas un níspero, comprobarás que es un árbol que da mucha fruta en pocas semanas: si te sobra fruta, puedes aprovecharla para hacer mermelada.

brotes-remolacha. 12. Brotes de remolacha bien tiernos

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12. Brotes de remolacha bien tiernos

De la remolacha se suele aprovechar la raíz, pero también las hojas, que no deberían desperdiciarse. Cuando compres remolachas, puedes cortar las hojas y saltearlas o utilizarlas hervidas como guarnición, con un chorrito de aceite.

Ahora bien, no hace falta esperar a que la remolacha esté crecida para empezar a disfrutar de sus hojas. Aunque se puede sembrar durante gran parte del año, la temporada de siembra empieza en primavera. Entre marzo y abril se plantan las de verano, pues están listas unos tres meses después.

Mientras las remolachas crecen bajo tierra, se pueden ir recogiendo brotes tiernos de la planta, que dan un delicioso toque terroso a las ensaladas. También podemos aprovechar el impulso natural de la primavera, en la que muchas plantas inician su desarrollo, para iniciarnos en el cultivo o el disfrute de los microgreens.

Para hacerlos tú mismo no necesitas un terreno. Sembrando semillas en tierra en una bandeja y recogiendo las plantas a los dos o tres semanas, cuando solo tienen dos cotiledones, se obtienen unos brotes tiernísimos y muy sabrosos. En el caso de los de remolacha, ofrecen además un vistoso toque de color púrpura.

Las hojas de remolacha aportan fibra, vitaminas B y K, minerales como potasio, calcio y hierro, diversos flavonoides y un antioxidante, la betaína, a la que se atribuyen propiedades de protección cardiovascular.

¿Qué frutas y verduras nos trae el mes de abril?

El despegue de la primavera se refleja visiblemente este mes en la huerta. Es un mes de renacimiento, en el que todo despierta ya vivamente a nuestro alrededor, en el que se despide lo viejo para dar cabida a lo nuevo.

El hígado es el órgano que rige según la medicina tradicional china y, junto a él, la vesícula biliar. Tanto los alimentos ácidos como los de sabor amargo nos ayudarán a propiciar su buen funcionamiento.

Es momento de dejar atrás las comidas más contundentes del invierno e ir cocinando platos más ligeros que nos nutran sin restarnos vitalidad. Sin prisas, gradualmente, como la naturaleza a nuestro alrededor.

¿Qué alimentos están de temporada en abril?

Con alguna excepción, apenas queda rastro de las frutas que encontrábamos en otoño e invierno. Una de las que sobrevive muy bien es la naranja, con variedades tardías que ofrecen muy buen sabor, y otros cítricos como el pomelo o el limón.

Sigue siendo también buena época para las frutas tropicales aclimatadas a nuestras zonas más cálidas. Pero la novedad de la temporada son los nísperos, una de esas frutas que hay que disfrutar cuando se ve, porque se queda poco tiempo con nosotros.

Fresas y fresones están ya por doquier, y soñaremos con los albaricoques, que según el tiempo llegarán hacia finales de mes o con el arranque de mayo.

Entre las verduras y hortalizas hay algo más de continuidad, pero algunas se despiden definitivamente hasta el año que viene, como los grelos o el cardo. Sigue habiendo buenas coles, achicorias, espinacas, acelgas y apios. Y, si te gustan las alcachofas, aprovecha porque les queda poco tiempo en temporada óptima.

Las acederas crecen bien en esta época y, junto al limón y los demás cítricos que aún se mantienen, te aportarán el sabor ácido que tanto agradece tu hígado en primavera.

También te ayudarán a cuidar de este órgano achicorias, endibias, rúculas, rabanitos y plantas silvestres como el diente de león, que ahora encontrarás fácilmente.

Puedes incluir estas hojas y los rabanitos en tus ensaladas, en las que aún podrás poner aguacate, manzana, espinacas, ajos tiernos y cebollas tiernas, espárragos o zanahorias.

Podrás incluso decorarlas con las primeras flores de la estación, como malvas o violetas. O, por qué no, aportar el toque crujiente de unos guisantes frescos crudos o ligeramente escaldados.

Y es que las vainas están en su esplendor: a los guisantes, las habas tiernas y los tirabeques se suma ahora la judía verde, la verdura reina de este mes y los siguientes.

Finalmente, si el clima lo permite, en los salteados tendrás oportunidad de añadir ya algunas de las setas que proliferan en primavera en los bosques gracias a la humedad y las temperaturas suaves, como las senderuelas, las setas de cardo, las colmenillas o las setas de San Jorge.

Abril también es un buen mes para…

Además de para recoger acederas, abril sigue siendo un buen mes para la recolección de muchas otras plantas silvestres comestibles, como el diente de león, las collejas, las cerrajas o el zurrón de pastor. Muchos talleres para aprender a identificar plantas comestibles en nuestro entorno se organizan en esta época.

En los días soleados puedes aprovechar asimismo para recolectar ramitas de romero para tus recetas e infusiones.

Y, en los años en los que la primavera arranca con fuerza, los naranjos estarán dando ya sus primeras flores de azahar.

Para prepararte una taza de infusión relajante, recoge media docena de flores y déjalas en agua muy caliente hasta el día siguiente. También puedes desecar las flores al sol para hacer luego infusiones rápidas en solo tres minutos.

Fuente: Cuerpomente


El gran humorista JAVIER CANSADO, Terapias ¿Alternativas?

Bonita vision de tan gran Humorista, ¿cuales son las terapias alternativas? Alternativas… para mi alternativa es despues de probar todas las terapias naturales si no tengo solucion es ir al medico….

Tomo homeopatia, que pasa……

La homeopatia no funciona….. PUES NO LA TOMES….. A MI SI… Y LA QUIERO TOMAR…..


Terapias Naturales

Armonizando mente, cuerpo y espíritu

Las Terapias Naturales, buscan armonizar el conjunto mente, cuerpo y espíritu. Se utilizan como métodos naturales de generar bienestar contemplando a cada persona como un ser único.

Las Terapias Naturales, se basan en el concepto holístico de la persona (“holos” significa completo, entero); el ser humano, está compuesto por niveles materiales, mentales/emocionales, energéticos y espirituales, en una interrelación dinámica con la naturaleza y la sociedad. La filosofía holística, motiva a tratar al organismo como un “todo”, no como partes individuales y separadas. También considera de suma importancia, el registro personal en lo que es el propio bienestar y equilibrio.


Alimentación saludable

Las diez condiciones que debe tener una dieta saludable

Si queremos seguir una buena alimentación más allá de teorizar demasiado, sólo tenemos que tener en cuenta diez condiciones básicas que debe tener cualquier dieta saludable.

Mercado de verduras

Una dieta saludable empieza en el mercado

La mayoría de las personas nos hemos preguntado alguna vez cuál es la dieta perfecta o la mejor de todas las que hay en el escaparate de la alimentación saludable. Hay gente con una salud y un físico admirable que sigue dietas muy diferentes: macrobiótica, crudivegana, paleolítica, vegana, vegetariana, frugívora, flexiteriana, ayurvédica, de eliminación, antienvejecimiento, alcalina, del grupo sanguíneo, de 1.800 calorías, de tipo metabólico, sin gluten… Y aún podríamos citar cien más.

Cada dieta tiene seguidores y defensores detrás, y cada una la avala algún médico o científico que defiende sus beneficios porque él mismo la sigue o ha visto resultados increíbles en pacientes o clientes. Pero eso no quiere decir que aquella dieta sea la buena y única para todo el mundo, solo que es el tipo de alimentación que se ajusta a las necesidades únicas de aquella persona en un momento determinado. Pues ni tan solo un mismo tipo de dieta es igual para dos personas ni para una persona para siempre sin ajustarla en algún momento, ya que hay factores que cambian, como la constitución, la condición interna y el estado de salud, los gustos personales, la actividad física, el clima del lugar donde vive, e incluso la procedencia étnica o las tolerancias y/o intolerancias alimentarias.

De la profundización, estudio e investigación de las más de cien dietas, se pueden extraer unas conclusiones y premisas básicas de lo que debemos hacer si queremos tener una buena alimentación saludable más allá de teorizar demasiado, hacer clasificaciones y pensar en exceso en lo que se debe comer. Las diez condiciones básicas que debe tener una dieta saludable son las siguientes:

  1. Debemos eliminar o reducir al máximo cualquier alimento refinado. Eso incluye el azúcar blanco y sucedáneos o alternativas artificiales, la sal de mesa y las harinas que no sean integrales. El azúcar no es solo lo que se añade al café, sino también los alimentos que llevan (salsas, refrescos, dulces convencionales…) y los que se convierten en azúcar una vez en la sangre, como el alcohol y los carbohidratos rápidos refinados. El color blanco que no es propio de un alimento natural, es sinónimo de producto muy refinado, con pocas o ninguna vitaminas, minerales, fibra, enzimas, fitonutrientes o antioxidantes.
  2. Debemos eliminar los alimentos procesados que se compran en el supermercado convencional y reducir al máximo los alimentos envasados. Eso incluye los platos preparados listos para el microondas, las pizzas congeladas, los nuggets de pollo, los helados, las salsas con azúcares, colorantes, conservantes o grasas trans (hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas), las bolsas de patatas, los sucedáneos de lácteos con azúcares o edulcorantes añadidos o desnatados, y los alimentos que intentan ser otro alimento a base de refinar y procesar alimentos naturales.
  3. Si compramos un alimento envasado debe contener el mínimo de ingredientes posibles, debemos poder entender y saber qué son, y ninguno debería ser azúcar. Si dudamos, mejor no consumirlo.
  4. Debemos comer más verduras, y muchas de hoja verde, que son las grandes olvidadas y las que más ayudan a prevenir y curar enfermedades, quemar grasas, eliminar toxinas y alcalinizar el organismo. Las frutas y verduras deben ser locales, de temporada, de proximidad y preferiblemente ecológicas.
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Las frutas y verduras deben ser locales, de temporada, de proximidad y preferiblemente ecológicas

  1. Debemos escuchar el cuerpo, respetar sus necesidades y el reloj biológico: comer cuando tengamos hambre y no hacerlo ni porque toca ni para saciar emociones, no cenar más tarde de las nueve, estar unas diez horas sin comer desde la cena hasta el desayuno, y seguir la regla del “menos es más”; es decir, mejor mezclar pocos alimentos en un mismo plato para digerir bien, que es la clave para tener una buena salud.
  2. Debemos priorizar la calidad siempre por encima de la cantidad; sobre todo cuando compramos alimentos de origen animal. Es mejor comer menos carne a la semana pero que sea ecológica, como la que encontramos en Bio Space; menos pescado, pero que no sea de piscifactoría alimentado con piensos convencionales; huevos y lácteos ecológicos antes que convencionales, porque el animal no ha sido hormonado ni medicado; legumbres cocidas en botes de cristal cocinadas con sal marina; aceites vegetales de primera presión en frío ecológicos y no refinados; frutos secos naturales en lugar de fritos y salados; agua de buena calidad… Y así con todos los alimentos.
  3. A lo largo del día o la semana debemos comer alimentos de diferentes colores porque tienen antioxidantes diferentes que ayudan a prevenir enfermedades. Como dice Odile Fernández, autora de Mis recetas anticáncer, debemos hacer una dieta “arcoiris”. Según Fernández, los alimentos de color amarillo-verde (ajo, cebolla, espárragos) refuerzan el sistema inmunitario y destruyen las células cancerígenas; los de color verde (col, kale, espinacas, acelgas) ayudan a construir células saludables, y los alimentos de color azul (arándanos, ciruelas) ayudan a eliminar sustancias nocivas. Según David Wolfe, especialista en alimentación cruda y superalimentos, el color negro (aceitunas negras, cacao puro) está relacionado con la fuerza de la vida; el rojo (sandía, tomate) representa el poder, la energía del día a día, y nos ayuda en la respuesta del sistema inmunitario y a tener una buena salud del corazón y la sangre; y el blanco (cebolla, ajo) ayuda a los pulmones y el sistema respiratorio.
Verduras al horno

Debemos hacer una dieta “arcoiris”

  1. Debemos tener una actitud activa y proactiva ante la alimentación. Si os gustan mucho los dulces o algún tipo de alimento procesado poco saludable, hay que buscar una alternativa saludable para hacer en casa; hoy día hay recetas de todo en internet. Y si necesitáis comer entre horas o fuera de casa siempre es mejor llevar encima el mejor fast food que hay: fruta, frutos secos, semillas, verdura… ya sea al natural o en zumos o batidos verdes… Son alimentos muy al alcance que podemos encontrar fácilmente.
  2. Debemos masticarlo y comerlo todo con conciencia. George Oshawa, fundador de la macrobiótica, sobradamente conocida como una teoría dietética que elimina el azúcar, llegó a decir: “Yo también tomo azúcar, y para hacerlo lo único que hago es masticar aún más el alimento”. ¿Habéis probado a hacer realmente aquello de “beber el alimento y masticar la bebida?”
  3. En caso de patologías o desajustes de salud, no hay que automedicarse, ni con medicamentos convencionales ni con superalimentos (espirulina, maca…), sin la guía de un profesional de la salud de confianza.

En resumen, cualquier dieta saludable, que es la que podemos mantener a lo largo del tiempo como un estilo de vida que nos permite tener salud y un peso conveniente, debe estar basada en alimentos frescos, de temporada, mejor ecológicos, sin procesados ni refinados, fáciles de digerir y respetando las necesidades reales y fisiológicas de cada cuerpo, que es único e irrepetible. Pero no es cuestión de teorizar ni obsesionarnos, porque si comemos productos frescos, naturales y de temporada lo haremos sin tener que pensar ni reflexionar, ya que la propia naturaleza nos los da.

Artículo original: 12 de Enero 2015 por Núria Roura | Ver


BAÑO VERDE “LA DOSIS MINIMA DE NATURALEZA PARA RELAJARTE”

Baño de verde

Esta es la dosis mínima de naturaleza para relajarte

Dos estudios coinciden en que se necesita un mínimo de 20 minutos en un entorno natural para que se produzcan cambios en los niveles de hormonas.

Claudina Navarro

La ciencia está profundizando en el efecto beneficioso de los entornos naturales sobre la salud de las personas. Tanto que cada vez es menos extraño que los médicos prescriban experiencias en la naturaleza como parte de sus tratamientos. Pero, ¿cuál es la dosis eficaz?

En general, cuánto más tiempo pasemos en entornos naturales, mejor, pero una investigación, publicada en la revista Frontiers in Psychology, ha descubierto el mínimo de tiempo para obtener un efecto positivo.

“Sabemos que pasar tiempo en la naturaleza reduce el estrés, pero hasta ahora no estaba claro cuánto era suficiente, con qué frecuencia hacerlo o qué tipo de experiencia en la naturaleza era mejor”, ha dicho la autora principal del estudio, MaryCarol Hunter, profesora asociada de la Escuela de Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Universidad de Michigan.

Entre 20 y 30 minutos como mínimo en un espacio con elementos naturales

“Nuestro estudio muestra que para obtener el mayor beneficio, en términos de reducir de manera eficiente los niveles de la hormona del estrés cortisol, se deben pasar al menos de 20 a 30 minutos sentados o caminando en un lugar que brinde sensación de estar rodeados de naturaleza”, ha asegurado.

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